Un total de 192 pacientes afectados por tuberculosis se encuentran bajo control en el Programa de Tuberculosis del Distrito de Salud para el Bienestar 5 de Nuevo Laredo durante el año 2026. Esta cifra representa una disminución de seis casos, equivalente al 3.03% en comparación con los 198 pacientes registrados en el mismo periodo del año anterior, 2025. De los pacientes en tratamiento, 114 son hombres y 78 son mujeres, lo que evidencia una variación en la distribución de género en relación con los últimos datos, donde se contaron 131 hombres y 67 mujeres.
Entre enero y julio de este año, se han atendido 22 pacientes menores de edad, lo que muestra un ligero aumento en comparación con los 21 casos en el mismo periodo de 2025. Además, dentro del Programa Binacional, se han identificado 21 nuevos pacientes en el transcurso del año. Nuevo Laredo ocupa actualmente el tercer lugar a nivel estatal en lo que respecta a los casos de tuberculosis, lo que ha llevado a las autoridades sanitarias a implementar vigilancia epidemiológica más estricta.
La doctora Sergia Juárez Delgado, directora General de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional de la Secretaría de Salud y titular de la Unidad de Salud y Bienestar Poblacional de Servicios de Salud de Tamaulipas, advirtió que la ciudad enfrenta un reto significativo en el control de la enfermedad, impulsado principalmente por la alta movilidad poblacional. Este fenómeno se alimenta del constante flujo de personas de otras regiones del país, así como de migrantes y personas deportadas desde Estados Unidos. Las condiciones de hacinamiento en lugares como albergues y casas de huéspedes favorecen la propagación de la bacteria Mycobacterium tuberculosis.
A pesar de la disponibilidad de tratamiento gratuito y la amplia cobertura médica, varios factores continúan obstaculizando el control de la tuberculosis. Estos incluyen la falta de adherencia al tratamiento, la coexistencia de enfermedades crónicas, y el diagnóstico tardío, además de la influencia de factores sociales. Juárez Delgado subrayó que la tuberculosis debe ser abordada no solo como un problema médico, sino también como un reto social, lo que requiere un enfoque integral y la participación activa de los pacientes.
Las autoridades insistieron en la necesidad de acudir al médico ante síntomas respiratorios persistentes y desincentivar la automedicación, pues la detección y el seguimiento temprano son cruciales para combatir esta enfermedad y reducir el riesgo de transmisión.
